vrabroseo





por rincones de largas paredes voy bajarse hacia el trecho que siembra carbones Habrá asa donde cale sin escombro la mitad del cielo o acaso vuelva la bulba al suelo por filones de encabrados humedales Y maizales bravos juntos cuando el trino espino abriera en dos la malla azul intenso y fuera presa de sus bárbaras pasiones Hay dicción prosaica y huella arcaica no figuran los relojes en los rezos ni en los huesos pero calan la cosecha la degüellan y la salvan Habráse visto flotar veloz columpio arengador de besos Donde vayas Donde llores Cobre basta la mirada atroz en frentes y membranas cuyo brote es un brocal sin cero








DROGUEN AL POETA




LUNES 18 * LUNES 18 * LUNES 18 * LUNES 18 * LUNES 18


__POESIAMUSICALIMPROPERFORMATIQUENELMINGUSBAR__



afiche Del Santi Ney
                                     






                 

S/T





Dónde no mi tierra
La tierra que los pies apoyan
Los pies que apoyan en qué tierra
Dónde piernas sostengan ser
Por qué ser aún o qué la tierra
Y perseguirla porque ya no es
O que sea yo con sostener las piernas
Por qué decirlo aún
Con fe perdida perseguida
La tierra qué soy yo o ser
Si recuerdo y rebusco ahí
Realizar la huella la sombra o qué quedó
Hoy afuera metida por agujeros o rendijas
Como tierra que nos vuelan y recibo
Con el nombre sí el nombre de Mi Tierra
Que ya soy y que no / puedo / decir
Dónde está mi tierra ahí
Hacer mis pies y piernas
Dejar atrás el ser de mi los pies
Dejar atrás mi tierra pero hacer
La tierra que los pies las piernas son
No ser los pies / las piernas que sostengan
Que sostienen perseguir dejar(se) ir
Hacia las tierras que vienen
Porque las tierras vienen
Y pies y piernas por venir

Ahí







Al cielo





Yo te reflejo 
pero soy más profunda
Creceré y te comeré los ojos
Múdame. A mí vendrás luego


.
.
.







Hilo de sangre en el cielo




Hay un hilo de sangre en el cielo
Como un arroyo en un mapa,
como un arroyo de un continente en un mapa
Pero al revés
El mapa está en el cielo
y nosotros doblamos la nuca hacia atrás para ver
El mapa está en el cielo y es inalcanzable,
como el mapa
El mapa parece alcanzable
pero no es suficiente ser tangible para ser
El mapa sin embargo es, pero de modo inalcanzable
Por eso el cielo tiene un hilo

No quiere caerse desde nada. Quiere vivir
No quiere caerse sin embargo. No lo hará

Hay certezas parece
Dicen que el cielo no nos caerá en la cabeza
Que no caerá es lo que dicen

Cuando se atormente y caiga en hilos
Seguro se atormenta y caen
Hay que estarse en pie

Cuando nos caigan con sangre

Querer, querer. Hacer algo con la sangre
Pero algo que no es cualquier cosa
Querer, querer. Estarse en pie
Nuca hacia atrás, el hilo de sangre:
Que cuando caiga
Cuando atormente y nos moje
Habrá que hacer algo. Querer algo. 
Hacer algo. Que no es cualquier cosa
En principio, cualquier cosa puede ser
Pero no es cualquier cosa. Hay que hacer algo


El cielo tiene un hilo
Mirá
No esperes que pase
Algo. Nada

No quiere caerse: está en su sangre
No lo hará




Protege del cielo 


Ella protege su cabeza del cielo

El cielo es un lugar muy alto

Ella no para de subir al cielo
Camine o trepe el cielo es un lugar
que no para
Ella sufre porque el cielo es un lugar
que no se alcanza y sube
Detiene, se apoya y que baje

El cielo es un lugar que baja

Ella frunce el ceño y le pega un empujón
para que suba

Camino al cielo se desploma en un recodo
siente como un lugar muy cierto
que el cielo no es en parte alguna

El cielo no es ningún lugar




El cielo no conoce las paredes


Si hace mucho frío y estás en un lugar abierto
Procura apoyarte en una pared

Una pared es una cosa muy alta
Después de una pared hay otra pared
que crece
Después se continúa en la pared
y se suman más paredes
Hasta el cielo

El cielo no conoce las paredes

Ella sube cara al cielo
Se apoya en las paredes

Siempre fantasea que atraviesa la pared
y encuentra al otro lado
el cielo
el agua






                             




Anti - Férula en librerías





ANTI - FÉRULA está ahora en venta en:


- Librería de Facultad de Humanidades y Cs. de la Educación (Magallanes esq. Uruguay)

- Librería Moebius (Peatonal Sarandí esq. Pérez Castellano)



Ejercicios de danza y escritura





*


golpea pregunta por este lugar escucha corporal y de conocimiento. Caminos cuidadosos. Espera, eso no me lo pidas, hay otras cosas como un polvo de incienso mezclado con tierra. Cautela. Y tierra. Orientación y regreso. Lentitud y frotación. Acerca eso a ti. Acércate a eso para entender desde fuera desde el lugar donde eso habita. El aleteo. El repicar de unas piedras pequeñas. El quiebre de una hoja. El viento ha cambiado y ha subido otro tanto la temperatura
Líneas en el aire búsquedas distintas. Qué hay ahí. Qué buscas quién eres. Donde está mi pasado, en qué mundo de olvido. Alguien viene. Ya estaba desde antes. Aparecida. En qué época nos encontramos en esta misma que hacemos ahora. Proliferas. Con un solo golpe en la madera alcanza. ¿Alcanza para qué? No deberías preguntarme eso. He pensado demasiado. Mejor es poner todo un peso en la espalda y ver crecer un demonio, una pesadilla colgada de mí, persiguiendo mi descanso
He dormido muchas horas. Conozco el camino de vuelta. Llamo. Llamo. Es inútil. Saldrás cuando la voz o la campana. Ay! Destino el mío. ¿No querías acceder a tu pasado? La oscuridad sonora es mi paraíso. No huyas. Yo también conozco el estanque. Una sombra autónoma junto a mi cuerpo crepitante en posición de explorar la nube. Llamo. Llamo
Dame luz. Podría ahogarme en este fango. ¿Por qué bajamos tan abajo? Tan hondo. En este calabozo apenas aire. Es cuestión de acomodar los contactos. Toda respiración se altera con la nueva postura. Escucha. Todo lo que hablábamos ahora. Signos signos signos1





**


deseo la lluvia cayendo por mi cara. Guardarse un instante y escurrirse de las cuencas de mis manos. Mis dedos son cosquillas de gotas. Hundir la tierra ya mojada y hacer pequeños surcos en el lodo. Sí ¡el agua! Cae en mi rostro. Estiro todo mi cuerpo y hundo la piel en la tierra para recibir al agua. Me acaricia. Masajea. Mis dedos de gotas por cuello y hombros. Millares de gotas sobre mi cabeza, sobre mi espalda. Rezo a la lluvia. Doy las gracias. Respiro la tierra húmeda y vuelvo mi frente arriba para recibir el último goteo de las hojas. A veces los ojos no acreditan. Es necesario despertarlos. Para cerrarlos con fuerza. Curvas, círculos de la espalda combada, de los dedos abriendo la tierra en ruedas. Un círculo a mi entorno. Conocerlo hasta volverme el círculo, el cuenco, recibir la lluvia. Y hacerme un pilar de tierra. Columna terrosa2







1Escribiendo a partir del dúo de Rasjid, ojos cerrados, y Viviana, ojos abiertos
2Escribiendo a partir del solo de ojos cerrados de Mer
marco: taller El pie de la letra / coordina: Carolina Silveira

Introsucción



Presentación en Droguen al poeta II
Montevideo - 29 de julio, 2013
















Desperézate Candia
la coz hiere en mares la noche
desempálmate en la noche
con cuerpo de mares
desgabrígate
afiltránate
desperpétrape por la pedregosa
hazle el cuerpo a la noche
afina los interiores
mares y ay cantra
calacantra la noche cala
desbrózate templada y
garlinda las fiebres
que los mares subindos
te escocen


Bridabrí


por todo esto te
por todo desfogué
algolandrado
del murmurio
baquino que por lo
pregoso barcina:

cántame,

que el absolurdo infingido
-incolatrable-
del enfante orgizonte
des aire marmúreo
-inconvercible-

me adivane
me endivive oh
me acalante


Amapúrea

y enfórzame esta noche
alpíname
que Abrorús la Odisa
meablen


acunpúname
no dubiles no prejunques
acultrúname
apústame gujier adústame

arromá

bapé

sersol

y acórlame de agrisantos
(barloqueces)


ah! las puertas
medijeronalgunasdemisvoces

yo sí yo sí
sí sí sí dalmís
atriz dalpril alquil pristimil mirfin
dindodeó






Anti - Férula en Librería Moebius








ANTI-FÉRULA junto con otros títulos de Proyecto Editorial Itinerante quedan en LIBRERÍA MOEBIUS, en Sarandí 274 entre Pérez Castellano y Colón (Montevideo)

Los libros de la colección son artesanales y accesibles. Y migrantes











La mujer pájaro / Las flores ratas




La mujer pájaro entra al agua sorteando en el derrame
Sorteando campanas coloridas como lágrimas mampara
Como lámparas que prenden enanos de los bosques
Como pájara que adentra agregándose al cardumen
Como abeja reina, la mujer pájara refresca sus escamas
en el aire. Con la sombra de una gran mancha aceitosa
y negra, haciendo una U que traga el agua en lamparones



Como negras lámparas, orbitan planetas oscuros venidos
de la época de las canillas secas. Cuando el almíbar
era horrible. Cuando volar chocaba con aristas y los sueños
espesos tenían ratones, lombrices gigantes
Roían el pelo desde abajo y ella se resignaba a llorar
las bestias en su espalda. Pero si babeaban sus tobillos,
los enfrentaba. Signaba la noche hasta que el tiempo trajera
el viento frío del amanecer y pudiera trocar infierno por infierno



A pesar del derrame y su llamado imperioso, la mujer pájaro
vuela hacia el ocaso y a su paso crecen flores. Bordean el camino
entrada y en el agua flotan camalotes coloridos. Encendidas lágrimas
que a la sombra de petróleo azul se convierten en roedores. Flores ratas
comprenden su cuerpo y el aire riega alrededor confusos signos



La sin sombra no se detiene
Enfrenta el cardumen donde la pájara intenta esconder sus alas. Y la devora
Destruye sus alas, sus escamas y sus flores. Pero no puede con los pies
La mujer salta del infierno del agua al infierno azul de la mañana
Seca sus gotas y sus lágrimas. Y camina alejándose





Estrujaba arriba..




Estrujaba arriba y se desprendía toda clase de objetos

Entonces buscaba en la transversal tu cara
Alguna vez después busqué tu rostro
tan cavernoso y marrón que no podías ver lo que buscaba o cómo
pero entonces no eras vos sino al caer del margen
y tampoco lo serías


Y nos despedimos
Porque no es igual una cara y un rostro
La búsqueda es distinta


Cuando desée tu cara entre la lluvia recuerdo los objetos, cómo reflejaba
Los objetos son tan fuertes y si el agua los refleja multiplican


Derramaron..


Condensación del hecho que allí estaba todo
y no podía discernir con claridad tu cara del resto
de todo tipo de cara
Porque el reflejo hace una brecha y el dolor que provoca es la afección de
buscar el rostro


Ya no lo encontraría
El rostro y tu cara abrieron grieta
desde que pude ver quebraron

Hay que entenderlo, el rostro es lo marrón terroso y no lo exhumo porque no
puedo


..hicimos el amor con la cara
nos abandonamos para siempre
y un vacío quedó expuesto


Tanto fervor cuando busqué mi rostro entre las caras

Este sustrato de hueso que quiere imponerse a lo que arriba estruja estalla desprende objetos reflejos por la lluvia

Esta búsqueda infame
imposible
de un rostro que por definición no tengo
ni vos ni nadie
que no alcanzará nunca












No canta salvo el viento



Caminamos lo árido, la quebrada seca
Respiramos kilómetros
Se quemaban pantorrillas y el hilo de arena en los labios
era el índice del suelo
La montaña sube por mi hombro
Y tu espalda se cubre de espinas



Cierto, no fuimos hasta el borde
donde la hierba lucha porque el monte se abra tierra
y rumorea el río

Nadie pidió la lluvia entonces
ni dibujó en el aire un árbol



Encordamos los hilos de la lengua
rígidos trozos de cuerda y alambre
Los atamos a ningún mástil pero la trenza quedó firme y muda

Colgamos la terminación de cada pierna con palillos

y nos tendimos boca abajo

para no vernos
para no volver a tocarnos


Los palos del cielo se descruzan y atisbo un pestañeo

Cada otoño, un pájaro lejano viene a picotear la oreja

Dudo si está vivo
Nadie llega a estos parajes


Ese pájaro no canta salvo el viento

Pero en el pecho hay una gota

Siento en la boca del estómago el túnel
de violáceo humo
Allí retumba el cielo




















latir




Si existe el corazón
tal vez sea
lo que me permite escribir
o bailar
y sentir que fue la misma fuerza
el mismo sentido expreso
que compuso esta danza
que forjó este escrito

Y entonces tal vez exista
no la esencia sino el latir

Y pueda decir “yo la que baila”
“yo la que escribe”

Y pueda hablar de un corazón común
Una fuerza trascendente al yo

Decir que somos parte del latido 

Compartir el signo, su cuerpo

Porque no podemos fundirnos tampoco
Apenas nos tocamos con la piel
Nos apretamos los músculos
Uno al otro nos penetramos
Nos mordemos
Nos herimos

Compartimos uno o más cuerpos
Compartimos signos con desconocidos

Dejamos atrás un corazón estrecho
Un corazón inhóspito
Ajeno

O crecemos lo ajeno
Llamamos lo inhóspito
Lo hacemos venir

La fuerza del sentido hace eclosión
Y me muevo hacia un cuerpo que sé o intuyo
que vibra este latido
el latido que hila mis partes ahora
Que las une

Porque no podemos permanecer tampoco

Libera encadena irnos
Volver
Más allá hasta irnos
Volver

El cuerpo de cuerpos no se completa
Nunca

Porque equilibrar cruza efímero
Estable signa momento
Período
Re signación

Por eso hay vida
Y nos dependemos
La soledad no existe 

Sólo existe el cansancio